Qué es la impotencia
La impotencia sexual masculina o disfuncion erectil, es la incapacidad persistente para conseguir o mantener una erección firme que permita una relación sexual satisfactoria. Es posible que el hombre no pueda lograr una erección en absoluto o que la pierda durante el coito antes de estar listo. Si la situación se repite, el término médico es disfunción eréctil.
Debe diferenciarse de otros problemas sexuales como son la falta de deseo, las alteraciones de la eyaculación (eyaculación prematura o precoz, eyaculación retrasada, ausencia de eyaculación) o los trastornos del orgasmo.
La infertilidad masculina también es muy diferente de la impotencia o dirfuncion erectil. Un hombre infértil puede ser capaz de tener relaciones sexuales con normalidad, pero puede ser incapaz de engendrar un hijo debido a problemas con el número o calidad de sus espermatozoides.
Nombres alternativos de la disfunción eréctil; Impotencia; Disfunción sexual masculina; Alteración de la función eréctil; “Gatillazo”.
Consideraciones generales
Los problemas de erección son comunes en los hombres adultos, aunque los nuevos estilos de vida mas acelerados, nos traen pacientes cada vez más jóvenes. De hecho, prácticamente todos los hombres experimentan una dificultad ocasional para lograr o mantener una erección. En muchos casos, es una condición temporal que desaparece con un tratamiento sencillo o simplemente esperando. En otros casos, se convierte en un problema progresivo que puede dañar la autoestima del hombre y afectar su relación de pareja y, por lo tanto, requiere tratamiento médico especializado para solucionarlo.
Si un hombre tiene dificultad para lograr o mantener una erección más del 25% de las veces, se considera un problema médico.
En el pasado, se creía que los problemas eréctiles estaban "todos en la mente del hombre". Generalmente, los hombres recibían un consejo que poco ayudaba, tal como "no se preocupe" o "simplemente relájese y se le va a pasar solo".
En la actualidad, los tratamientos médicos actúan muy eficazmente cuando el problema no es pasajero y la confianza se va resintiendo.
Generalmente la causa son factores físicos que necesitan soluciones médicas.
Los problemas de erección no afectan al deseo sexual, pero si la falta de potencia sexual se mantiene mucho tiempo, como no se practica el sexo y no hay erecciones, lo que no se usa se atrofia y puede provocar problemas de inapetencia sexual.
La eyaculación precoz (cuando el orgasmo llega rápidamente) es diferente de la impotencia, y aunque como las erecciones del eyaculador precoz también son breves, con el paso del tiempo la corta duración de la erección puede acabar produciendo una disminución de la circulación sanguínea en el pene que al final se convierte en una disfunción eréctil.
Disfuncion erectil - Impotencia
La disfunción eréctil es el nombre médico de la impotencia sexual masculina y afortunadamente hoy en día en más de un 90% de los casos existe una solución rápida y eficaz con el tratamiento adecuado.
Gatillazo
Se conoce como gatillazo la dificultad aislada de tener una buena erección para penetrar.
Las causas más comunes de la impotencia ocasional son: La fatiga, el estrés o el exceso de bebidas alcoholicas.
Si le ha ocurrido varias veces consecutivas no dude en acudir a un andrólogo, cuanto antes tome medidas para solucionar la impotencia sexual más fácil será conseguirlo, no espere que este fallo ocasional se convierta en una disfunción eréctil completa. A veces la disfunción eréctil empieza con gatillazos.
¿Es frecuente?
La impotencia sexual es un problema muy frecuente de salud en el hombre. En España hay al menos dos millones de varones que padecen un problema de impotencia sexual, o que no pueden alcanzar una rigidez suficiente en el pene para tener una relación sexual satisfactoria para ellos y su pareja. En los jóvenes, la impotencia afecta a un 30%; en el caso de los hombres mayores la incidencia se eleva hasta el 50%. La impotencia sexual masculina es un problema de salud común, pero muchos hombres se agobian demasiado y pierden su autoestima por falta de erección.
Aunque está claro que por encima de 70 años la impotencia es más frecuente no hay un límite de edad para tener disfunción eréctil. Incluso en personas por debajo de 20 años puede haber problema para conseguir o mantener una buena erección.
La impotencia es la disfunción sexual masculina más frecuente, pero tiene muy buen tratamiento.
¿Cómo se produce la erección?
En reposo, sin estimulación sexual, el flujo de sangre dentro del pene es muy bajo, lo que lo mantiene en estado fláccido o no erecto. Cuando un hombre recibe estimulación sexual a través de cualquiera de los órganos de los sentidos: de la vista de su pareja desnuda, o del tacto de los pechos, etc…o de la imaginación creando escenas eróticas, las arterias del pene se dilatan, y el flujo sanguíneo hacia el pene aumenta mucho. A medida que el pene se expande, las venas del pene -que tendrían que devolver la sangre del pene hacia la circulación de retorno- se comprimen, y la sangre no puede salir. Con un aumento en el flujo sanguíneo que entra y una reducción en el flujo que sale, el pene se vuelve cada vez más grande y se pone cada vez más duro.
Causas
La causa más frecuente es la disminución del flujo de sangre al pene en el momento de excitación sexual.
Podemos distinguir entre causas Psicológicas, Físicas y Farmacológicas.
Causas Físicas
Las causas físicas son las mas frecuentes, casi todos los casos de disfunción eréctil son un problema orgánico de falta de riego sanguíneo en el pene.
Una erección requiere la interacción del cerebro, los nervios, las hormonas y los vasos sanguíneos. Cualquier cosa que interfiera con el proceso normal puede volverse un problema.
Así, las situaciones que más frecuentemente producen impotencia son:
- Falta de práctica, el tabaquismo o consumo excesivo de nicotina, alcohol, cocaína, estrés, nerviosismo o sobrepeso.
- También enfermedades que afectan a los vasos sanguíneos y restringen el flujo sanguíneo hacia el pene, como la diabetes, la hipertensión (tensión arterial alta), el exceso de colesterol, o las enfermedades cardíacas.
- Menos frecuente son las situaciones que interrumpen la conexión entre el sistema nervioso y el pene, como la cirugía de próstata o los traumatismos de la columna vertebral.
- Un nivel bajo de testosterona, la hormona sexual masculina, o una depresión también, pueden provocar problemas de erección.
Por todos los factores anteriores, solos o combinados, el pene no puede acumular la sangre necesaria para que se dé una erección, generalmente porque no llega en suficiente cantidad.
Resumiendo, son factores “físicos” que disminuyen la erección:
- Falta de práctica sexual
- Tener sobrepeso
- Tener alto el colesterol
- Ser fumador
- Tener estrés o neviosismo
- Estar deprimido
- Ser diabético
- Tener la tensión alta o enfermedades cardíaca
- Tener alterados los niveles de colesterol
- Causas Psicológicas
El pene no tiene ninguna alteración física, pero problemas psicológicos como la ansiedad (provocada con frecuencia por el miedo a no conseguir una erección o a defraudar a la mujer), la depresión, los problemas con la pareja e incluso el estrés pueden afectar al acto sexual. También la preocupación excesiva por los problemas laborales, sociales o familiares implican que no se dedique la atención necesaria al acto sexual. La fatiga, la inapetencia, la falta de ejercicio, el insomnio o un fracaso laboral también desequilibran los reflejos sexuales.
Entre las causas psicológicas destacan sobre todo el temor al fracaso sexual, la presión de las exigencias sexuales y la incapacidad de abandonarse a sus sentimientos eróticos, debido en muchas ocasiones a conflictos o sentimientos de culpa. También influye la mala comunicación con la pareja.
Es probable que las parejas que no puedan comunicarse tampoco puedan hacer el amor. A los hombres que tienen problemas para hablar de sus sentimientos les puede resultar difícil compartir con su pareja cualquier motivo de ansiedad sobre su vida sexual. Si el hombre se reserva las preocupaciones, es más probable que pierda la erección.
Queremos resaltar que, dado que es un problema potencialmente muy frustrante y traumático en casi todas las culturas, una de las secuelas importantes de la impotencia es una depresión secundaria. Sin embargo, la depresión puede también ser causa de la impotencia, en cuyo caso se habría de aliviar la depresión antes de iniciar el tratamiento de la disfunción eréctil surgida.
Causas farmacológicas
Existen varios medicamentos que pueden causar impotencia: Los empleados para tratar la hipertensión, los psicofármacos tales como ansiolíticos, antidepresivos, algunos tratamientos para el estómago, otros para tratar las enfermedades cardíacas, pueden producir disfunción erectil como un efecto secundario no deseado.
Si los problemas de erección tienen su origen en un medicamento que se está tomando, se debe consultar con el médico. Es posible que el hombre se beneficie con una reducción de la dosis o cambiando a otro medicamento con la misma acción pero sin este efecto colateral. NO se debe modificar ni interrumpir un medicamento sin antes consultar con el médico.
DIAGNOSTICO
Es importante hacer un buen diagnóstico para conocer la causa y proponer el mejor tratamiento.
La impotencia sexual que persista más de 3 meses y que no sea debida a un suceso estresante evidente, señala la necesidad de recibir atención médica.
Se hace a partir de una consulta médica y de la historia clínica que elabora el andrólogo.
Historia médica
Interesa recoger problemas médicos actuales y previos, medicamentos que se estén tomando y antecedentes de problemas psicológicos (estrés, ansiedad, depresión).
Hábitos de riesgo (o factores de riesgo) para la DE: Tabaquismo, alcohol, drogas (sustancias adictivas), estrés.
El médico también requerirá antecedentes sexuales -inicio de la DE, frecuencia, calidad y duración de cualquier erección, etc. e investigará la motivación para el tratamiento y las expectativas del paciente.
Para ayudar al diagnóstico de la causa, el médico hará preguntas sobre los antecedentes médicos, tales como:
- ¿Ha sido capaz de alcanzar y mantener erecciones anteriormente?
- ¿La dificultad radica en lograr las erecciones o en mantenerlas?
- ¿Tiene erecciones mientras duerme?
- ¿Hace cuánto tiempo que se presentan las dificultades con la erección?
- ¿Qué medicamentos está tomando (bien sea de prescripción, de venta libre o drogas psicoactivas)?
- ¿Fuma? ¿Cuánto fuma diariamente?
- ¿Consume alcohol? ¿Qué cantidad?
- ¿Tuvo una cirugía recientemente?
- ¿Tuvo alguna vez una cirugía u otro tratamiento vascular?
- ¿Está deprimido?
- ¿Tiene algún tipo de temor o preocupación?
- ¿Sufre de mucho estrés?
- ¿Ha disminuido su nivel de energía?
- ¿Duerme bien todas las noches?
- ¿La actividad sexual produce temor debido a problemas físicos?
- ¿Hubo cambios recientes en su vida?
- ¿Qué otro tipo de síntomas experimenta?
- ¿Ha notado cambios en las sensaciones del pene?
- ¿Tiene problemas con la micción?
Examen físico
Incluye una exploración del área genital.
Deben buscarse evidencias de otras enfermedades: hipertensión, arteroesclerosis, daño nervioso, etc.
Pruebas de laboratorio
Si se acompaña de falta de deseo se hacen análisis de sangre para medir los niveles de testosterona y, si es necesario, los de prolactina para determinar si hay problemas del sistema endocrino.
También se puede detectar si hay exceso de azúcar en la sangre y poder así diagnosticar o descartar una diabetes que es causa directa de impotencia.
Es muy interesante realizar un test de erección: se aplica un vasodilatador local y se mide la dureza y el tiempo que dura la erección.
Una vez conseguida la erección se debe medir con el Rigidómetro, provisto de un sensor de presión que registra la rigidez axial en gramos en la punta del pene erecto en tan sólo unos segundos y sus resultados serán útiles tanto para el diagnóstico como para la monitorización del tratamiento.
También es muy útil la prueba del ecógrafo Doppler para evaluar el volumen de sangre que entra en el pene.
En algunos casos es positivo que la pareja acompañe a la consulta para obtener percepciones de la vida sexual desde otro punto de vista.









